Toastmasters Sevilla
Contacto · Únete · Blog · ES / EN

Hace un mes tuvo lugar el Concurso de la División E 2026 en Sevilla, y todavía sigo pensando en aquel día.

No tanto por el evento en sí, sino por todo lo que removió personalmente en mí.

Hubo una época en la que hablar delante de otras personas me parecía algo reservado para cierto tipo de gente. Personas con seguridad natural, que responden rápido y se sienten cómodas siendo el centro de atención.

Yo nunca me sentí así.

Desde que tengo memoria, pienso demasiado antes de intervenir, evito llamar la atención y me encuentro más cómodo observando que participando.

Por eso terminé entrando en Toastmasters Sevilla.

Al principio lo veía como una forma de mejorar mi comunicación y ganar soltura hablando en público.

Sin darme cuenta, fui haciendo cosas que antes habría evitado automáticamente. Aceptar responsabilidades nuevas, participar más, ejercer actualmente como Vicepresidente de Relaciones Públicas en Toastmasters Sevilla o hablar sin sentir que todo tenía que salir perfecto.

Pequeños pasos, pero constantes.

Uno de ellos fue aceptar el rol de Contest Chair en el Concurso de la División E 2026. Dije que sí a ser Contest Chair sin entender del todo en qué me estaba metiendo. Y, aun así, me alegro de haberlo hecho.

Era mi primera vez en ese rol, y en mi interior se mezclaban demasiadas emociones a la vez.

Recuerdo perfectamente los minutos previos al inicio.

La sala llenándose poco a poco.
Las conversaciones mezclándose entre distintos idiomas y acentos.
La sensación de intentar tener todo bajo control mientras mi cabeza repasaba cada detalle una y otra vez.

Los nervios seguían ahí, claro.

La diferencia fue que ya no marcaron la decisión final.

El lema del evento era TWO SHORES, ONE VOICE, y el ambiente reflejaba exactamente eso.

Personas de Andalucía, Gibraltar, Marruecos, Argelia y Túnez compartiendo espacio, historias y experiencias completamente distintas, pero conectadas por algo muy simple: las ganas de expresarse y escuchar a los demás.

El ambiente no se sentía competitivo. Había cercanía. Conversaciones naturales, risas, tensión antes de subir al escenario y mucha complicidad durante toda la jornada.

En varios momentos pensé que hacía unos años o incluso meses me habría sentido completamente fuera de lugar en una experiencia así.

Y, sin embargo, allí estaba.

No intentando desaparecer, ni esperando a que terminara rápido. Simplemente presente.

También ayudaba Sevilla. La ciudad tenía una energía especial esos días previos a la Feria de Abril. La luz, el movimiento en las calles, el olor a azahar… todo parecía acompañar el ritmo del evento.

Y detrás de todo eso había muchísimo trabajo invisible.

El equipo de Toastmasters Sevilla, los voluntarios, jueces, organizadores y todas las personas implicadas consiguieron crear un ambiente increíble de principio a fin.

Quizá por eso, cuando pienso en el concurso un mes después, lo que más me llevo no es el escenario ni el protocolo.

Es darme cuenta de cuánto puede cambiar una persona cuando deja de esperar a sentirse completamente preparada para hacer algo.

Porque la timidez no desaparece sin más. Pero llega un momento en el que deja de tener la última palabra.

Y ahí es donde empieza realmente el cambio.

Sergio Fernández Martín – Vicepresidente de Relaciones Públicas

Scroll al inicio