A lo largo del tiempo hemos buscado distintas formas de hacer llegar nuestras palabras, desde cartas en papel o lanzadas en una botella, hasta un mensaje de WhatsApp hoy en día. Con esta premisa como hilo conductor, Ángel T. condujo la sesión enmarcando cada intervención dentro de una propuesta emotiva y llena de mensajes que dejaron huella. Aunque la gran afluencia de doce invitados acumuló cierto retraso en la presentación introductoria, Ángel recuperó el ritmo gracias a transiciones muy fluidas y rápidas, destacando por una escucha activa y un verdadero cariño hacia cada participante e invitado. Ese espíritu se contagió en el debut de tres socios que desempeñaron su rol con energía, rigor e ilusión: Alejandro B. llevó el rol de cronometrador como si llevara años en el club; Germán M. realizó una evaluación exhaustiva del lenguaje corporal; y José María D. debutó como gramatical retándonos con la palabra «edificante», dejándola bien visible tanto en el atril como en la mesa del cronometrador para evitar que los oradores le dieran la espalda.

En el bloque de discursos preparados, Borja R. nos animó a mirar hacia fuera y dejar de concentrarnos en nosotros mismos, Antonio M. nos dejó a todos pendientes de sus palabras con un azul ultramar, y Sergio F. desplegó un relato de corte storytelling con el que logró levantar a toda la sala. Sus evaluadores —Laura M., Luis S. y Rafael C.— dieron un ejemplo de evaluación con alma Toastmasters: resaltaron los puntos fuertes, dieron algún consejo práctico para llevar a cabo en una sesión posterior y brindaron un cariño que nos hace querer siempre más comentarios de los compañeros. Después, Francisco C. explicó en tiempo y de forma muy sencilla y adecuada los improvisados usando la fórmula de presentación de Toastmasters, en un bloque donde participaron dos invitados valientes y dos socios: Teresa, que nos recordó que «todo pasa», y Asa, que nos animó con un «atrévete a equivocarte», invitándonos a reflexionar en la brevedad de todo y en que hay que fallar para avanzar.
Como Evaluadora General, y desde el cariño que le tengo al club como socia desde 2022, me gustaría compartir un par de detalles con espíritu constructivo para que nuestras sesiones sigan brillando. Por un lado, tenemos la inmensa suerte de recibir a muchísimos invitados, por lo que una bonita opción para cuidar los tiempos iniciales sería dar la bienvenida especial a quienes vienen por primera vez y saludar brevemente mencionando a quienes ya nos han acompañado antes. Por otro lado, como el bloque de improvisados suele entusiasmarnos a todos y es fácil que se extienda, podemos apoyarnos con plena confianza en nuestro cronometrador: tras los cuatro voluntarios habituales, le consultamos y, si nos indica que estamos en el límite de tiempo, nos acogemos con tranquilidad a su indicación para proteger el tiempo de todos y dar un cierre impecable a la reunión.
¡Enhorabuena a Ángel por liderar la sesión con tanta maestría como Toastmaster del día y a todos los participantes por el nivel demostrado! Sigamos sumándonos a los roles, aprendiendo de cada intervención y cuidando los detalles que hacen grande a nuestro club.
Charo Vílchez
Evaluadora General de la sesión | Socia desde 2022
