Verity Price campeona del mundo

And the winner is… Verity Price!.

2021 Toastmasters World Champion of Public Speaking: Verity Price

Pero… y ¿quién es Verity Price? ¿Aún no lo sabes? Verity Price, es la ganadora del Campeonato Mundial de Oratoria de Toastmasters 2021. Ella es sudafricana, de Ciudad del Cabo, oradora y facilitadora profesional de 46 años. Éste es el discurso que le hizo ser a Verity Price campeona del mundo:

Verity Price – Campeonato del Mundo de Oratoria 2021

Desde que en 2015 ingresé en el club de Toastmasters Sevilla, mi curiosidad me ha llevado a deleitarme cada año  en  los discursos finalistas y ganadores de los concursos mundiales. Con ellos podemos aprender enormemente y mejorar hablando en público.

El título del discurso de Price, resulta sugerente A Great Read. Por momentos, escuchándola, pareciera que Verity lo está narrando tan solo para  mí. Me siento una espectadora única y lo consigue acercándose bastante a la cámara, como para contarme un secreto. Verity me mira profundamente, con seguridad, cercana, espontánea, con un  paralenguaje fresco, nada impostado y con movimientos muy bien estudiados pero al mismo tiempo naturales. Su  vestimenta no me distrae del mensaje. Me resulta expresiva, dinámica, ágil y teatral. Tiene chispa.

Me conquista con una historia muy personal. Su propia  historia de superación. Verity ofrece un potente consejo:

“Tu vida es como un libro. Si no te gusta lo que ves, escribe una historia diferente”. 

Nos sirve a lo largo de su discurso de siete minutos, un menú degustación lleno de sabores que no sacian, de hecho, te quedas con ganas de más. Nos ofrece un pequeño primer plato (introducción), un pequeño segundo plato (nudo) y un pequeño postre (desenlace) girando todos sobre su principal mensaje, esa “Gran Lectura”. No quiero fastidiar a nadie la sorpresa, aunque sí diré que termina con una enseñanza y un reto que nos lanza para todos.

Se trata de una narración  con ingredientes de la estructura ideada por el mitólogo y antropólogo Joseph Campbell, “El viaje del héroe” o “monomito”. El héroe es ella que supera y enfrenta dificultades, oportunidades, obstáculos (el villano) que le han permitido encontrarse a sí misma y crecer como ser humano al salir de su zona de confort cuando  decidió que tenía que “parar de besar ranas”. Esa pelea entre el héroe y el villano es fundamental. Porque sin pelea, no hay historia.

El héroe o la heroína (Verity) es como tú y como yo. Precisamente con ello se logra el propósito: valorar aún más lo que el personaje ha conseguido al final del proceso, porque puedes llegar a sentirte identificado con ella. El viaje del héroe, el viaje de Price, es también tu viaje, mi viaje. Las historias crean conexión, apelan a la emoción, generan confianza, se recuerdan fácilmente y son fáciles de contar. Price consigue todo ello con palabras sencillas, aptas para todos los públicos.

Por todo ello, el jurado nombró a Verity Price campeona del mundo de oratoria. Enhorabuena desde el club Toastmasters Sevilla.

Ya lo decía el escritor estadounidense Eric Hoffer :

“ El ser humano es eminentemente un narrador de historias. Su búsqueda de un propósito, una causa, un ideal, una misión y cosas parecidas es, en buena medida, la búsqueda de un guion y una estructura para el desarrollo del relato de su propia vida”.

¿Y tú? ¿Has escrito ya el guion de tu vida? Quizá este discurso pueda darte algunas pistas.

Penélope Serrano
Es miembro de Toastmasters Sevilla desde abril de 2015

Los primeros de Septiembre

Los primeros de Septiembre son días muy especiales. Con el inicio de este mes, de alguna manera, todo recomienza tras las vacaciones. En Toastmasters Sevilla, unos cuantos aguerridos han sido los primeros (oradores) de Septiembre este pasado miércoles. Aquí tenéis a nuestros primeros de Septiembre:

Y muy bien que lo pasaron. Pasad y lo veréis.


Esta sesión del día 1 arrancó con mucha fuerza. Toda la que nuestro flamante VP de Educación Antonio Gabriel aplicó al mazo, como toastmaster del día que era. Él ha tenido parte de culpa en que no hayamos evitado este primer día arrancando el siguiente miércoles de este mes que tiene cinco ¡Cuanto antes mejor!

Y es que la sesión tenía toda la viveza que da la presencialidad en nuestra sede habitual de EOI Sevilla, combinada con las posibilidades que da la conexión vía teleconferencia. El montaje de estas sesiones mixta tiene mucha miga, pero a base de experiencia hemos conseguido que parezca fácil y, de hecho, enseñamos a otros.

El humor

Nuestro primer y único discurso preparado de este primero de Septiembre trataba sobre el humor. Dentro de la trayectoria de Pathways Engaging Humor, nuestra compañera Teresa Rojo aderezó una disertación sobre la teoría de estos generadores de risa con chistes que ilustraban sus ideas. Las carcajadas estuvieron presentes durante su intervención que fue evaluada por Antonio Quirós. De forma muy acertada, el Coach de las Nueces analizó la estructura del discurso, glosó algunos elementos brillantes y, como no, propuso a la presentadora sugerencias de mejora para próximas ocasiones, cerrándolo todo con una conclusión. En suma, una gran evaluación, digna de ganar en un concurso.

La improvisación

El segmento de discursos improvisados, o Table Topics como le llamamos en inglés fue liderado por nuestra reciente incorporación Sandra. Su propuesta fue algo habitual en este tipo de segmentos, como es ofrecer una frase que da pie a la intervención. Sin embargo, ns ofreció un toque de originalidad, ya que estas frases eran refranes de la lengua española, con origen no solo en España sino también en México.

Eso hizo que algunas palabras que sonaron en la reunión (jalar, catrín, charro, cuate,…) nos trajeran ecos de nuestra sesión conjunta con nuestros amigos del club Toastmasters Nueva Era de Veracruz. La respuesta de socios e invitados fue magnífica, aunque lamentablemente ningún invitados remoto se presentó para improvisar ¡Quizá en la próxima ocasión!

Como siempre decimos, los discursos improvisados son el mejor arranque para cualquier nuevo invitado. Bien sea ejecutándolo o, incluso, viendo lo que otros hacen, muchos recién llegados se dan cuenta de lo que intuían al llegar. Sus habilidades como orador tienen camino de mejora y están en el mejor sitio para recorrerlo. Como muestra este botón:

En Toastmasters todo se evalúa, ya que es el camino cierto hacia la mejora. Por ello, las evaluaciones técnicas y general cerraron nuestra sesión con la que arrancábamos este primero de Septiembre nuestra temporada. En concreto, nuestra 10 temporada en la que tendremos esta redondo efeméride que todos esperamos con ilusión.

¿Tú quieres ser también de los «siguientes» primeros de Septiembre? ¿Tienes el propósito tras las vacaciones de mejorar tus habilidades para hablar en público? ¿Quiere desarrollar tu visión sobre el liderazgo y como ejercerlo?
No lo dudes, pásate por nuestras sesiones y conócenos. Echa un ojo a la agenda para más detalle.

¡Evalúate! Ganarás tesón y humildad

La oratoria es un arte que cualquier humano debe cultivar. Pero además, la oratoria es un arte que debe ser evaluado. Hablar a los demás nos proyecta, pero ser evaluado, además, nos hace crecer.

La sociedad no valora -ni conoce- al ermitaño, o a quien se aísla de sus congéneres. Necesitamos compartir, comunicarnos. Precisamos levantar esa mano virtual para que nos oigan, comprendan y sepan lo que queremos. En suma, no estamos aquí para oficiar como mudos y sordos, excepto si tenemos la desgracia de no articular palabra o escuchar.

En la Roma y Grecia clásicas hablar en público era aplaudido, si el discurso tenía unos mínimos. Los tribunos subían al atril desmintiendo el origen divino del poder. Reyes, imperios, guerras o la política tienen formas de retórica singulares: órdenes, dogmas, arengas, consignas. Desde antiguo precisamos que nos hablen, que nos convenzan, que nos enseñen….

Hoy por hoy, entrado el siglo XXI, la oratoria con fondo social mutó al marketing, imagen de marca y a esa globalidad que resume en pautas nuestro microcosmos. Su principal intención es adormecer ese espíritu crítico que cualquier ciudadano, no súbdito, debe alojar en su mente. La amenazada libertad vive -encima- convulsiones, patentes con una pandemia de la percibimos un guion turbio: favorece a pocos, contagia a muchos, asusta a todos, engaña a demasiados y se explica fatal

El muro y sus rendijas

Estos días estivales invitan a la reflexión. Es ocasión de sacar ese tesón silente y potencial que tenemos. Las habilidades sociales cuando nos comunicamos vía pantallas deben pulirse. Ese ego que nos dice, a veces frente al espejo, que somos unos fieras queda huérfano. Se intuye un muro que parece infranqueable. Superarlo depende del coraje personal. Ese muro puede esconder escaleras laterales, huecos subterráneos o rendijas por donde saltarlo.

Hoy, con realidades que trasformaron nuestro cotidiano día a día (consecuencias y vacuna ante la pandemia, límites de movilidad, recesión económica,…) nos deben hablar para hablarnos, para conocernos mejor, para crecer. No es un juego de palabras. Comunicarse mediante discursos (improvisados o preparados) sabiendo que los conocerán interlocutores/as que los evalúen es un tesoro. Representa un puntal muy valorable.

Uno de los activos que más aprecio de la esencia pedagógica de Toastmasters es que evalúan al orador, y a quien evalúa. Esos dictámenes iluminan hasta lo más oscuro o desconocido de nuestro estilo comunicativo. El aprendizaje es bidireccional. Se beneficia quien escucha, quien habla, quien evalúa y quien valora a quien evalúa. Me parece acertado destacar lo bueno, detallar lo mejorable y describir la estructura. Esos son ejes que hacen del camino de Toastmasters atractivo, didáctico y enriquecedor.

Años atrás, dando clases o hablando en medios, pensaba que hablar en público era soltar palabras. No constataba la calidad del mensaje y si este era mejorable. Desde que frecuento sesiones de Toastmasters reta hablar en público. La oratoria sería hasta un desafío terapéutico, pues entiendo que nos hace más críticos con nosotros mismos. Más exigentes de la autoestima y factor de crecimiento personal sustantivo. La evaluación del discurso ajeno es un retorno (perdonen por obviar anglicismos como feedback) que endereza nuestras curvas dialécticas, nos enseña, nos hace humildes y cultiva esa oratoria que, repito, cualquier humano debe fomentar

Las rendijas del muro que titula éste párrafo están ahí. Al principio no las vemos. Si te evalúas tras ser evaluado ganas siempre. No se pierde nada. El espejo es cómplice para preparar discursos, pero aloja problemas: ni habla, ni critica, ni aplaude.
La evaluación nos hace pisar el terreno personal con objetividad, nos recuerda que somos humanos. No cracks venidos arriba porque así lo decidimos. Refuerza, además, el orgullo y ese tesón que marca retos para obviar errores. Quien te evalúa también será objeto de otro análisis. Esa no es otra historia. Eso es una cadena de activos para que la oratoria no sea una etiqueta más o menos creíble en cualquier persona.

El ego de hablar

Si vemos la televisión, oímos radio o navegamos por internet nos fijamos en quienes hablan en público. Hay quien explica decisiones del poder u opositores al gobierno, quienes enseñan, los que testimonian algo o quienes simplemente quieren compartir una experiencia o intimidad. Todos delegan parte de su ego hasta llegar a nuestras entendederas. Apreciamos o no lo que percibimos en base a distintos factores.

Esos discursos y lo subliminal no son evaluados por diversas razones. La ‘nota’ de la política toma temperatura en las urnas, las demás en la credibilidad del mensaje o empatía que le demos. Hablar por hablar, permítase la repetición, es banal, vacuo. No interesa a quien debe analizar como librepensador o fortalecer ese espíritu crítico que debemos salvaguardar.
El individualismo que nos hace consumir, crear metas materiales sobre espirituales debe transformarse en humildad. A veces, cuando hablamos y no nos oyen, pero sí percibimos la escucha. Recibir una evaluación sobre lo que hablamos nos enseña, alimenta y nos supera en fallos que sólo ve alguien ajeno a nuestra mente.

La experiencia, ya que en verano reflexionamos sobre el curso anterior, es que Toastmasters tiene un puntal que invito a profundizar. Evaluar discursos es polivalente. Es útil a quien hace el discurso, a quien lo analiza y a quienes tienen la ocasión de disfrutarlo.

Por todo ello, estimados lectores y lectoras, la oratoria es un arte que debe ser evaluado. Aprendamos de otros y otras para ser enseñados. ¡Evalúate! Sumarás vida y te sentirás mejor.

Juan Carlos Arias
Es miembro de Toastmasters Sevilla desde septiembre de 2019

¿Quieres practicar la persuasión?

Lo saben los grandes polí­ticos: pueden cambiar el curso de una conversación tocando el brazo de su interlocutor. Lo saben los brillantes vendedores: es más fácil convencer a una persona de algo en lo que ya cree. Lo saben los buenos abogados: no hacen una pregunta a menos que sepan la respuesta. ¿De qué hablamos hoy? Pues, de algo tan importante como la persuasión.

Tanto si hablamos con nuestra pareja, como si nos dirigimos a 20 millones de votantes, como si queremos realizar una venta, la estrategia y tácticas para negociar o convencer son las mismas. Se basan en la persuasión. Lo cierto es que prácticamente toda interacción humana comporta algún tipo de persuasión. Pero aun así muchos la ven con escepticismo. Y está justificado. Porque hay dos tipos de persuasión: la buena y la mala.

La persuasión mala tiene que ver con torcer el brazo del adversario. Tiene que ver con forzar a las personas a hacer lo que uno quiere. Se acerca más a palabras como: coaccionar, manipular, engañar.

Sin embargo, la persuasión buena tiene que ver con crear un consenso cuando hay un conflicto o reina la indiferencia. Tiene que ver con tomar una idea o un plan de acción y generar un propósito común. Tiene que ver con establecer relaciones basadas en la confianza y en una ganancia mutua. Se acerca más a palabras como: empatizar, unir, conectar.

La persuasión de Bill Clinton

Un ejemplo de persona extremadamente persuasiva es Bill Clinton. No es de extrañar ya que no solo es un político y un abogado, sino que también fue un vendedor.

Bill Clinton persuasión

En junio de 2000, el actor Jon Stewart describía así su encuentro con el entonces presidente Clinton: «Es la persona más carismática que he conocido …¡Me curó! Yo era ciego, me tocó y ahora puedo ver. [Se coloca] a tu misma altura cuando te habla. Conmigo medía un metro setenta y cinco, con mi madre metro cincuenta… te envuelve con su agradable bondad… es una locura, lo hace realmente bien”.

En Toastmasters, como componente fundamental de la buena comunicación, también practicamos estas estrategias y tácticas, para persuadir de manera efectiva ¿Quieres conocer, tú también, lo que ya saben los grandes polí­ticos, los brillantes vendedores y los buenos abogados? Pásate por nuestras sesiones.

Eso sí, sólo practicamos una de las dos persuasiones…¿Cuál será?…😉

Isaac Ferrer
@FerrerIsaac
Es miembro de Toastmasters Sevilla desde mayo de 2016

La oratoria: palanca para tu desarrollo

¿Sabes que hay una habilidad que ayudará enormemente a mejorar ? Una habilidad que te facilitará levantar la pesada carga del ejercicio del liderazgo. Esta habilidad es la oratoria, palanca de tu desarrollo profesional.

oratoria palanca

Miremos hacia atrás ¿Cuántos exámenes orales hizo en el colegio durante su infancia? ¿Y años después en el instituto? ¿La cosa cambió mucho en la universidad o en los cursos de postgrado? ¿Fueron muchas las oportunidades para hablar en público? Para el autor de esta entrada, su primera experiencia en el mundo académico con la oratoria, fue en la culminación, con la defensa del proyecto final de carrera en la Escuela de Ingenieros.

Después de 20 años, he vuelto a revisar la presentación en Power Point de dicha defensa. ¡Cómo se notaba mi inexperiencia, en materia de oratoria!, más de dos tipos de letras, abundancia de animaciones, gran cantidad de datos… Me gustaría analizar mi lenguaje no verbal en aquellos momentos cuando pensaba que una exposición brillante consistía en poner al público delante de tu presentación y con solo recitar era suficiente.

Hoy sé que para conectar con tu audiencia necesitas algo más fácil que complicadas presentaciones y aprender un discurso de memoria. Hoy sé que las más exactas ecuaciones de ingeniería mecánica palidecen ante la potencia de la oratoria como palanca de desarrollo.

A día de hoy

Fue Aristóteles quien hace muchos siglos dijo:

«el arte de hablar en público consiste en buscar, en cada caso, lo apropiado para producir la persuasión de quien escucha».

Lamentablemente, en nuestro país, la oratoria ha estado siempre considerada un asunto menor. Una actividad despreciada de forma reiterada por nuestro sistema educativo. Se anuncia que nuestros planes de estudio, por fin, a partir del próximo año incluirán la formación para hablar en público. Hasta ahora, no fomentábamos que los estudiantes ejercitaran la elocuencia o el arte de la discusión, mientras que en otros países se ha desarrollado la habilidad de hablar en público para convencer mediante el uso de la inteligencia emocional.

Muchos extranjeros usualmente dicen que los españoles no sabemos discutir de forma ordenada. Nos quitamos la palabra unos a otros a base de gritos. Para hacernos oír interrumpimos al que habla y gesticulamos ostensiblemente. No nos hacemos entender y no entendemos a los demás. Posiblemente, hemos recibido pocas lecciones sobre cómo escuchar y casi ninguna sobre cómo hablar y convencer.

Hablar en público de manera solvente es tan importante como algunas de las materias fijas de los planes de estudio. Superada nuestra formación escolar o universitaria llegamos a la realidad del mercado laboral. Nos movemos en entornos profesionales en los que pasamos el día hablando. Hablamos con nuestros clientes para venderles un producto o servicio; con nuestro equipo de trabajo para asignar funciones; con los proveedores para adelantar la fecha de una entrega. Incluso en algunas ocasiones tenemos que tomar la palabra en convenciones o conferencias multitudinarias.

En relación al mundo profesional todas las teorías vigentes sobre liderazgo incorporan la comunicación como una de las habilidades imprescindibles de los grandes directivos. Los altos ejecutivos deben saber trasladar su mensaje a los empleados, negociar con proveedores, establecer estrategias con otros directivos o hablar en público. En este sentido, según las investigaciones de Jack Zenger y Joseph Folkman tras analizar a 25.000 directivos de diferentes niveles y unos 200.000 empleados, una de las destrezas inherentes a los líderes extraordinarios es que saben cómo expresarse mejor y de forma fluida, eficiente y convincente.

¿Te gustaría «buscar lo apropiado para producir la persuasión de quien te escucha”? ¿Tienes entre tus objetivos conocerte mejor y superar tus miedos a hablar en público? ¿Quieres comprobar que la oratoria es una palanca para tu crecimiento? Conócenos en alguna sesión de Toastmaster Sevilla. Te aseguro que no te arrepentirás.

Ángel Martos López
Es miembro de Toastmasters Sevilla desde octubre de 2018